Nuestra Historia
La Biografía No Autorizada de Elena y Emilio: "Del Biberón de Coca-Cola al caballero del Hipódromo"
Capítulo 1: Inicios. La ley de la selva en Las Rozas VS Drama Hospitalario
Elena llegó al mundo en Las Rozas como la tercera de tres hermanos. Y como sabe cualquiera que haya sido el hermano pequeño, a esas alturas de la película sus padres ya se habían pasado todas las pantallas de la paternidad. La sobreprotección se la quedaron los mayores; con Elena el lema oficial de la casa pasó a ser: "Si respira y no llora, es que todo va bien". Esto explica que su estampa más icónica de la infancia fuera verla deambular sola por la urbanización, con pañal y un biberón... pero no de leche, sino lleno de Coca-Cola. Un bautismo de cafeína y libertad que moldeó su filosofía de vida: "Todo da igual, ya volveré a casa cuando tenga hambre". Spoiler: siempre volvía.
A escasos metros del Santiago Bernabéu, Emilio decidió que no tenía ninguna prisa por nacer. Tuvo a su madre casi 24 horas de parto hasta que finalmente se presentó un sonriente y colorado bebé portando una nariz (ciertamente heredada, las cosas como son) con una elegancia como pocos bebés pueden demostrar. Ya apuntaba buen estilo. Su debut no fue fácil: se pasó los primeros 10 meses de vida llorando con tal intensidad que casi agota a sus padres. Quien iba a decir a ese niño bien de Chamberí que el tiempo le haría roceño de adopción.
Capítulo 2: La infancia. El efecto Castellanos VS Fútbol
Mientras otras niñas de 6 años soñaban con dibujos animados, Elena ya tenía claro su plan de vida. Con apenas un metro de estatura, experimentó su primer gran amor: un tierno infante impecablemente repeinado y calzado con unos zapatos Castellanos. Era paciente del mejor pediatra conocido, nuestro padre. Fue una epifanía. En ese preciso instante, entre gomina y cuero, se grabó a fuego en su cerebro su Target Ideal. El estándar estaba fijado. De ahí no se bajaba... o eso creía ella. En esa época conoció también a Peluso y a su maravillosa familia. Ya hablaremos de Peluso!
Emilio creció feliz: buen estudiante, buenos amigos, un hermano con el que jugar y el fútbol siempre presente. Pero en unas Navidades, con unos 10 años, pilló lo que parecía una gripe común. Tras una semana en cama, obró el milagro: se levantó habiendo crecido más de 20 centímetros de golpe y fuerte como un toro. A partir de ahí, se convirtió en el terror de los campos de fútbol. Tiraba las faltas con tal potencia que las barreras del equipo contrario se abrían por puro instinto de supervivencia para no probar uno de sus balonazos.
Capítulo 3: La juventud, la noche y las épocas doradas
Llegó la adolescencia y, con ella, la época dorada. Elena no tuvo una juventud: tuvo un festival de tres pistas. Disfrutona por naturaleza, acumuló kilómetros de fiesta, anécdotas inconfesables y, lo más importante, un club de fans que se convirtió en su cuartel general: sus amigas. Esas buenas, buenísimas amigas que empezaron compartiendo confidencias en casa, en la familia y en el colegio y que hoy siguen ahí, siendo su brújula y el pilar de su vida (y las que probablemente custodien el material gráfico más peligroso de esta historia).
Con el tiempo, los amigos de Emilio alcanzaron el estirón que él había hecho de forma anticipada. Algunos incluso le pasaron, pero no podemos negar que el chico mantuvo una planta envidiable. Emilio fue madurando y puliendo su personalidad entre la Universidad, sus primeros trabajos y un misterioso curso en Niza del que, sospechosamente, nunca han llegado muchos datos a Madrid (lo que pasa en Niza, se queda en Niza).
Capítulo 4: El bache universitario y el comienzo del cruce de caminos
La etapa universitaria y postuniversitaria trajo consigo algunos... llamémoslos "ajustes de trayectoria" para Elena. No nos referimos solo a que alguna asignatura se le atragantara más de la cuenta (que también), sino a una alarmante crisis de identidad en sus radares de búsqueda. Por razones que la ciencia aún no acierta a explicar, Elena perdió temporalmente de vista el radar del niño repeinado. Hubo algún tropezón estilístico y sentimental, algún que otro desvío de campo...
Mientras Elena andaba perdida en su limbo estético, Emilio seguía a lo suyo, cultivando una de sus grandes pasiones. Su afición por el mundo hípico le llevó a buscarse un trabajo paralelo de fin de semana en el Hipódromo de Madrid, compaginándolo con su vida de oficina. Dos mundos totalmente opuestos que jamás deberían haberse cruzado.
Capítulo 5: El Giro de Guion Cósmico (O cómo un tal Peluso se convirtió en Dios)
Si habéis leído atentamente las dos biografías anteriores, os habréis dado cuenta de que Elena y Emilio eran dos líneas paralelas destinadas a no cruzarse. Elena buscaba su target de gomina y Castellanos por los 'afters' de Madrid, y Emilio... bueno, Emilio estaba a sus cosas, trabajando rigurosamente en el Hipódromo, rodeado de caballos y apuestas. Dos mundos opuestos.
Y aquí es donde entra nuestro héroe sin capa. El eslabón perdido. El mismísimo alfa y omega de esta boda: Peluso.
Resulta que Peluso no era un concept abstracto. Peluso es una persona real, de carne, hueso y un magnetismo celestial. Era el amigo de la infancia de Elena (sí, el del Capítulo 2, de cuando ella aún tomaba Coca-Cola en biberón) y, por avatares del destino, acabó trabajando codo con codo con Emilio en el Hipódromo.
Peluso, que es un hombre de mundo, miró a Emilio, recordó el algoritmo de búsqueda de Elena y pensó: "A ver, este chico va repeinado, calza bien, trabaja con caballos y ha sobrevivido a 24 horas de parto... ¡Es el Target!".
Y así, en un sutil movimiento de Celestina moderna que ríete tú de Tinder, Peluso hizo los honores y los presentó. Y así, justo cuando la brújula parecía rota, el universo decidió que ya habían tenido suficiente libre albedrío y puso a Elena y Emilio en el mismo camino. El hombre no sólo cumplía con los requisitos del algoritmo original de Elena a los 6 años, sino que venía a demostrarle que el target, a veces, mejora con los años.
Y el resto, ¡Es historia!. Así que, queridos invitados, si el día de la boda veis a un hombre caminando con el pecho especialmente inflado y aire de superioridad, no os asustéis: es Peluso. El único culpable de que el próximo 11 de octubre tengáis que poneros vuestras mejores galas.
¡Larga vida a Peluso! (Y de paso, ¡Larga vida a Elena y Emilio!)
Tito.
Cuándo & Dónde
¡Por fin hay fecha (y planazo)!
Parecía una leyenda urbana, un mito que nunca se iba a materializar... ¡pero el día ha llegado! Nos casamos el próximo 11 de octubre de 2026.
Y como pensamos en todo (sobre todo en vuestra salud y en las agujetas del día después), hemos elegido estratégicamente la víspera del 12 de octubre, Fiesta Nacional. Así que no hay excusas que valgan: podéis darlo absolutamente todo en la pista de baile, trasnochar sin remordimientos y exprimir la barra libre, porque al día siguiente os espera un precioso festivo nacional para resucitar, descansar y asimilar el bodorrio.
Para vuestra comodidad, no habrá que hacer caravanas ni mudanzas a mitad del evento. Tanto la ceremonia religiosa como la gran celebración posterior tendrán lugar en el mismo sitio:
El Lugar del Delito: El Cortijo de Mónico
Dirección: Carretera de Villanueva del Pardillo M-851, Km. 1.5, 28222 Majadahonda, Madrid.
Id buscando vuestras mejores galas, que nosotros ya estamos enfriando el champán. ¡Os esperamos!
Confirma tu asistencia
Estamos encantados de atender todas vuestras llamadas y consultas estas semanas previas a la boda, pero os pedimos por favor que confirméis vuestra asistencia a través de esta sección. Así podremos mantener los datos mucho mejor agrupados.
Alojamiento
Sabemos que muchos venís desde rincones lejanos solo para vernos dar el "sí, quiero" (y para vigilar de cerca a Elena y Emilio en la barra libre). Como queremos que os sintáis como en casa y que no tengáis que preocuparos por las carreteras de noche, os hemos seleccionado cuatro opciones de alojamiento en los alrededores del Cortijo de Mónico (en las zonas de Las Rozas y Majadahonda).
Hotel Majadahonda
A un paso de todo, ideal por ubicación y con un diseño impecable para descansar postboda.
Carretera Boadilla del Monte-Majadahonda, Km 7.300, 28220 Majadahonda, Madrid.
Web OficialExe Gran Hotel Almenar
Famoso por su espectacular techo de cristal que inunda todo de luz, parking gratuito y habitaciones comodísimas tipo suite.
Calle Jaraíz, 1, 28290 Las Rozas de Madrid, Madrid.
Web OficialGran Hotel Attica21 Las Rozas
Un hotel moderno, muy funcional y perfectamente conectado en la zona empresarial de Las Rozas.
Calle Chile, 2, 28290 Las Rozas de Madrid, Madrid.
Web OficialHotel Plaza Las Matas
Una opción muy acogedora, al norte de Las Rozas y muy cerca de la estación de tren por si queréis aprovechar para hacer turismo por Madrid.
Calle Martín Iriarte, 2F, 28290 Las Matas (Las Rozas), Madrid.
Web OficialNuestro Viaje
Nuestra luna de miel soñada será a Japón y Maldivas. Aquí tienes la lista de regalos de boda para colaborar en esta aventura inolvidable. ¡Elige las experiencias que desees regalarnos!
Si no puedes venir
Nos da una pena enorme que no podáis venir a brindar con nosotros (y a comprobar si Emilio va repeinado o si Elena cambia el vino por la Coca-Cola). Se os va a echar muchísimo de menos, pero no os vais a librar tan fácil: os bombardearemos con los mejores momentos del día para que lo viváis casi en directo. ¡Muchísimas gracias por vuestro cariño y por estar siempre cerca, pase lo que pase!
Otros Detalles
Código de vestimenta
Guapos y sonrientes. Chicos traje oscuro y corbata.
Transporte
El evento contará con varios momentos clave: desde la ceremonia, cocktail, espectáculo musical, banquete, baile, merienda, fiesta y hasta que el cuerpo aguante! Por lo que no se van a imponer horas concretas de recogida en autobús. Al estar situados tan cerca de todo, habrá un "Uber Corner" en el Cortijo para que os gestionen la recogida en coche con conductor en el momento que cada uno lo solicite.
¿Puedo llevar acompañante?
¡Por supuesto! Háznoslo saber en la sección de confirmación de asistencia.
¿Puedo ir con niños?
No hemos planteado la boda con animación para niños. Os queremos al 100% así que ese día toca dejarles con los abuelos. Y si les dejáis desde el día anterior, ¡mejor! Tenéis que llegar con las pilas bien cargadas.
¿Hay aparcamiento?
Sí, hay una gran zona de aparcamiento gratuita dentro de la propia finca. Sin problema.
¿A qué hora termina?
Digamos que no hagáis planes ni para cenar ni para la mañana del día siguiente :)